Cuando la competencia te ofrece tus mismos servicios

Una de las grandes herramientas a disposición de los negocios que Internet ha propiciado es el Email Marketing. En su versión “física” (el papel), es algo que lleva haciéndose durante décadas y, a tenor del modelo de negocio de ciertas compañías que se dedican exclusivamente a la venta por catálogo, continúa funcionando si se realiza adecuadamente.

La diferencia del email marketing con el papel, es que el coste de enviar un email puede considerarse actualmente cero, despreciable. Por este motivo, abundan las empresas que se dedican al envío de spam (correo no solicitado) y aquellas que, aunque con un motivo tan legítimo como el darse a conocer entre potenciales clientes, no dedican ni un solo minuto a revisar a quiénes les están enviando la información.

¿A quién le estoy enviando mi propuesta?

Es precisamente a éstas últimas a las que dedicamos esta nueva entrada en el blog. El problema es múltiple. Por una parte, se están enviando correos de forma masiva a destinatarios que no necesitan los servicios que se están ofreciendo. La causa, el hecho de que probablemente hayan adquirido las direcciones de email de forma fraudulenta, en directorios o comprándolas en cualquier otro lugar donde se puedan obtener de forma masiva. Por otro lado, este tipo de prácticas acaban saturando las bandejas de entrada de los usuarios que, finalmente, no van a dedicar ni un minuto a estudiar propuestas legítimas que pudieran llegarles por esta vía.

Lo peor de todo, ¿qué rendimiento le ofrecen estas prácticas a quiénes las practican? Para encontrar la respuesta, basta un simple análisis. Si el email se envía a empresas o particulares que no necesitan nuestros servicios, a los que jamás se les hará un seguimiento y de los que no se ha hecho un mínimo estudio…Está claro, prácticamente nulo. Si alguien tiene alguna duda, puede comprar una base de datos de emails con 30.000 direcciones, realizar un envío indiscriminado ofreciendo sus productos o servicios y esperar respuesta. Si esto fuera tan fácil, ninguno estaríamos hoy aquí.

Por supuesto que en DespachoTres utilizamos Internet como un canal comercial. Muchos de nuestros clientes nos han conocido por esta vía. La diferencia, es que nosotros analizamos todos y cada uno de los emails que enviamos, lo hacemos a aquellas empresas y profesionales a los que podamos ofrecer un servicio útil y, después del envío, contactamos personal o telefónicamente con nuestros potenciales clientes para hablar de persona a persona. Obviamente es un proceso más costoso, pero son esfuerzos realizados en la dirección correcta y siempre recompensados.

La competencia contacta con DespachoTres

DespachoTres.com - LogotipoEn los últimos días nos han llegado dos email de empresas de la competencia. En ellos se nos ofrecía un servicio de diseño web para empresas, similar al que ofrecemos en DespachoTres. Obviamente, estas empresas no se han detenido a analizar a quien están enviado el correo. No solamente no abriremos el correo, sino que lo reportaremos como spam (lo cual afectará a la tasa de entrega de futuros correos de estas empresas, cuyos email no acabarán en las bandejas de entrada de los destinatarios sino directamente en la carpeta de spam).

Lo más gracioso, es que ni siquiera te escriben porque estén mejorando nuestra propia oferta de servicios. Concretamente, una de ellas ofrecía sus servicios por 40€/mes (varias veces el coste de nuestro servicio) y la otra por 522€ como pago único (aunque esta propuesta no incluye el alojamiento ni el servicio de soporte, mantenimiento, etc., que habría que contratar aparte, sino la entrega de una web como un producto del que luego el cliente se tendrá que hacer cargo). Más aún, tras investigar una de ellas, pudimos comprobar que lo que estaban ofreciendo eran las plantillas que un programa de ordenador generaba de forma automática. Es decir, que no había intervención humana en el proceso de diseño.

Lo dicho, el mismo servicio que ofrecemos en DespachoTres…

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